Caricias Perpetuas.

martes, 5 de junio de 2007

Mar


Mientras muestras miradas mudas se comunicaban, nosotros caminabamos.
De la mano y sin prisa alguna, mas aún así nuestros pies caminaban a paso ligero.
Llegamos a la playa casi al anochecer.. y aunque no me gusta la playa, esta noche se veía distinta.
Esta noche se veía como él.
Calmada y serena, con ritmo, silenciosa.. Dispuesta a escuchar.
Caminamos, aunque el viento se colaba por mis ropas y enfriaba mi cuerpo, lo seguí.
Hasta que se detuvo, cogió una estrellita con sus manos.
Yo solamente lo miraba.
"Estamos hechos del mismo polvo de estrellas, y mírame a mí, mírate a tí y mira esto. Somos tan distintos y somos de lo mismo, cómo me lo explicas?"
Lo besé.
No tenía respuesta y no quería mentirle.
Tal vez el amor era la respuesta.
Puso su mano helada en mi cuello y me miró.
Supe que él ya no necesitaba una respuesta.
Aunque yo ahora la necesitara más que nunca.

10 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



<< Página principal